9.9.08

La moda de los 40

8.9.08

Puerta abierta

10.3.08

Battlestar Galactica



No soy un cylon, no soy un cylon... ¡No soy un cylon!

Estáis todos locos, pasáis demasiado tiempo pegados a vuestros ordenadores y creéis ver máquinas por todas partes.

Yo no soy una tostadora más. Automator no entra dentro de ese plan.

¡No!

25.2.08

Otras vidas


El Pentateuco, del griego "Las Cinco Cajas", es el conjunto formado por los cinco primeros libros del Antiguo Testamento para los cristianos y, a su vez, se corresponden con los que en la tradición hebrea forman la Torá, "La Ley", núcleo de la religión judía.

Estos son los primeros documentos que recogen la existencia de otras formas de vida que ,aunque no están en el plano de nuestra realidad, influyen de forma efectiva en el mismo. Dichos seres son los denominados seres angélicos.

Estos seres se agrupan en nueve coros ordenados en tres jerarquías. El primer nivel se encuentra compuesto por Serafines, Querubines y Tronos; el segundo está constituido por Dominaciones, Virtudes y Potestades; y el tercero y último se compone de Principados, Arcángeles y Ángeles.

No pretendo detenerme en todos ellos, ya que mi objetivo es centrarme en los Querubines, a los que durante el barroco se representaba como angelotes regordetes; nada más lejos de la realidad.

Los Querubines, seres de conocimiento pleno, son espíritus incorpóreos, inmortales y poseedores de voluntad, con una naturaleza esencialmente diferente a la de los seres humanos. Son descritos por Ezequiel como cuerpos compuestos de cuatro caras (de hombre, águila, león y toro), y con tres pares de alas cada uno según el Apocalipsis, siguiendo lo escrito antiguamente en el Talmud.

Habitualmente, se los agrupa en los “Querubines del Fundamento” y los “Querubines del Firmamento”. Esos últimos son los custodios de los planetas, galaxias y sus órbitas estelares. Su finalidad es protectora y su luz se filtra de su plano de realidad a la nuestra en ocasiones.

Al Inicio de los Tiempos, su Creador les hizo pasar una prueba de carácter moral para que todos los querubines alcanzaran la Felicidad Eterna. Se dice que en dicha prueba fracasó un tercio del total, textualmente "miríadas" (millones de millones) de seres, y dos tercios fueron repartidos por el universo como vigías.

¿Vigías de qué? Si sólo en nuestro planeta hay vida, como afirman muchos, ¿qué vigilan estos seres? ¿Por quién velan? ¿Por trozos de roca inerte?

Del Pentateuco se desprende que la vida esta presente en muchos rincones del universo, millones de ellos, tantos como querubines "sephira" (vigilantes) existen.

Tres religiones mayoritarias, el judaísmo, el cristianismo y el islam reconocen en sus primeros textos que existe vida en el universo, no con forma humana, pero sí con otras formas.

Una razón más para creer que no estamos solos.

14.1.08

El templo del conocimiento (I)


El módulo azureus se detuvo. Por alguna extraña razón los motores se habían parado sin que automator lo notase. Esto no era normal, los dos simbiontes se encuentran siempre en perfecta comunicación.

Una información proveniente de la fractura en la red neural cósmica había hecho acercarse a la nave hasta ese planeta a punto de colapsar. Según las cartas de navegación era Weng-chang, albergue del templo del conocimiento.

Las escrituras del templo, realizadas en los tiempos de formación del sistema seriliano, recogían una de las grandes bases de la filosofía del pueblo del asistente de automatización. Rezaba una columna de la sala hipóstila: "el sujeto congnoscente sólo podrá adquirir un conocimiento total de aquello que desea si se encuentra dentro de la esfera del objeto congnoscible".

Hasta el momento, sólo las naves vivientes y sus pilotos habían logrado tal nivel de compenetración, pero en el templo se afirmaba que el día del conocimiento pleno llegaría para todos, el día en el que toda la verdad sería revelada.

El planeta había permanecido estable durante millones de lunas, pero ahora había llegado a su fin de forma precipitada. Alguien quería destruirlo.

Azureus descendió.

7.1.08

Nieve


El invierno llega con más fuerza que nunca. Frío, hielo y nieve se apoderan de nuestros días y los paisajes se visten de blanco. Para los que la sufren todos los días en las zonas más altas es una larga condena. Para los que la disfrutan los fines de semana es una mágica estampa. Dos caras de la misma moneda.

Un manto blanco envuelve a la tierra. Nieve eterna y pasajera, material y mágica, mortal y llena de vida. Suaves cristales de hielo la preservan hasta la llegada de la primavera. Reserva de agua. Preludio del renacer.

Año de nieves, año de bienes.

31.12.07

Feliz 2008


El 2008 va a ser mi año, estoy seguro. Espero que también sea el de todos vosotros. Os deseo lo mejor para los futuros 366 días (sí, es bisiesto).

¡Felicidades!

26.12.07

La cuenta atrás


Sólo quedan cinco días para que se acabe el año.

Es hora de hacer balance de lo que nos ha dejado el 2007. Es hora de fijar propósitos para 2008. Es hora de ilusionarse con lo que está por venir y de olvidar todo lo malo que haya podido pasar.

Es hora de cerrar y abrir, de meditar y ansiar, de creer que vamos a lograr todo aquello que nos planteemos. Es hora de decir adiós y de dar un gran saludo a lo que llega.

Tiempo de espera.

24.12.07

Feliz Navidad


El día más especial del año llega una vez más. No hay fecha en el calendario que le pueda igualar. Es un mensaje de paz, amor y felicidad. Pobre de aquel que no sepa o quiera entenderlo.

Alegría en mi corazón. ¡Feliz Navidad!




17.12.07

Preparamos, preparamos la Navidad


¡Por fin! ¡Por fin!
Preparamos, preparamos.
Estos días preparamos la Navidad.
¡Es nuestra ya!
Preparamos, preparamos la Navidad.
Un regalo divertido
con que estén entretenidos
y yo lo voy a celebrar.

(...) Las arañas y serpientes
envolvemos con mucho amor.
¡Es nuestra ya!
Preparamos cada uno,
todos juntos,
nuestra Navidad.

(...) Boquiabiertos todos se van a quedar,
con una rata haré un sombrero original,
yo soy genial.
Mi más sincera admiración
por el sombrero resultón,
con un murciélago quizás
le favorezca mucho más.
No, no, eso no...
El bicho huele a podrido,
nadie quiere cosas muertas,
busca algo divertido.

(...) Preparamos, preparamos la Navidad.
El mundo quiere celebrar
y las campanas repicar,
la luna empieza a brillar,
¡Vamos a cantar!

¡Al fin! ¡Por fin! ¡Es nuestra!

De "Pesadilla antes de Navidad", Tim Burton.

13.12.07

Narodzenie


Y el gran ogro de las nieves le preguntó a Narodzenie qué era eso de la Navidad. No había conocido nada similar, y cada persona a la que se había comido le daba una respuesta distinta.

La peluda joven, que nunca se separaba de su candil, se acercó y le dijo:

Navidad es sentir la necesidad de estar con los otros. Reír en la risa, llorar en el llanto y amar en el odio. Compartir tu tiempo sin pedir nada a cambio. Es darlo todo por amor.

El ogro abrió sus ojos como nunca antes lo había hecho y entendió. Y desde ese mismo día decidió no volver a comerse a nadie por Navidad.

11.12.07

Evasión


Y se tumbó en el MetroNaps. Y descansó. Durmió la mejor siesta que jamás hubiese podido imaginar. Una evasión breve, reparadora e intensa que dejó su cuerpo y mente liberados de todas las tensiones. Y decidió repetirlo por siempre, hasta que un día fuesen uno. 

9.12.07

La visita


Sonó el timbre. Qué raro, los domingos no suelo recibir visitas inesperadas. Son días en los que me quedo en casa descansando, hablando conmigo mismo.

Volvieron a llamar. Me dirigí hasta la puerta y al mirar a través de la mirilla no vi nada, sólo oscuridad. Pensé que el que llamaba se abría marchado, pero no, el timbre volvió a sonar. Me acerqué de nuevo a la puerta. ¿Quién es? - pregunté. No hubo respuesta. Y el timbre tocó de nuevo. Esperé unos cinco minutos. Silencio. Fuese quien fuese se había ido.

De golpe, sentí como alguien arañaba el cristal del salón. Era imposible, vivía en un piso alto. Me acerqué a las ventanas, descorrí las cortinas y encontré ante mi un extraño ser alado.

La parte inferior de su cuerpo era la de un buitre desplumado y su rostro y su torso desnudo eran de mujer, de bruja. Pelo grueso, duro y enmarañado, dientes podridos y piel sucia, muy sucia. Al verme empezó a gritar y cacarear. Traspasaba los cristales con sus agudos y desagradables chillidos.

¡Era una arpía! ¡Tenía una arpía gritando en mi ventana en la tarde del domingo! Debía haber abandonado su maloliente cueva por alguna razón. ¿Por qué vendría a molestarme, atravesando kilómetros y kilómetros, sin tener un buen motivo?

Ella seguía allí, dando alaridos. La miré a los ojos y se hizo el silencio. Me observó, fijamente, retándome, y esbozando una leve sonrisa comenzó a cantar. Era horrible, pretendía atraerme con su voz, hechizarme con su melodía mágica. Quería que le abriese la ventana, entrar en mi mundo, invadirlo, destrozarlo y arrancarme la piel.

Decidido, tiré de la correa de la persiana que se precipitó bruscamente delante de ella. Cerré todas las de la casa y me senté a esperar.

De nuevo el silencio. Se había alejado, supongo que por aburrimiento. No sucumbí a sus encantos y regresó a su guarida, decepcionada y dolida, probablemente jurando venganza.

Entré en la cocina y me puse a hacer café. Necesitaba relajarme en el sofá. No me gustan las visitas inesperadas de los domingos, y mucho menos de una arpía.

6.12.07

Magia


(...) Dorothy iba a hacer una pregunta, pero en ese instante los munchkins, que habían permanecido callados, lanzaron un potente grito y señalaron la esquina de la casa que había aplastado a la Bruja Mala.

- ¿Qué pasa? - preguntó la viejecita. Miró hacia la casa y se echó a reir. Los pies de la Bruja muerta habían desaparecido por completo, y sólo quedaban los zapatos brillantes.

- Era tan vieja - explicó la Bruja del Norte - que se secó rápidamente al sol. Ya no queda nada. Pero los zapatos son tuyos y podrás usarlos.

Se inclinó y recogió los zapatos, y después de sacudirlos para sacarles el polvo se los entregó a Dorothy.

- La Bruja del Este estaba orgullosa de esos zapatos brillantes - dijo uno de los munchkins - , y hay en ellos un cierto poder mágico, aunque nunca supimos en qué consistía.

De "El Mago de Oz", L. Frank Baum

5.12.07

Nefertiti


La hermosa que llega. Arrebatadora belleza inmortal. Carne divina que atraviesa los milenios devenida en piedra. Atrevida. Emperatriz del persistente misterio. Reina enigmática. Tormenta de Egipto. Gran Esposa. Hereje. Revolucionaria. Antigüedad hecha mito. Exquisita. Línea eterna de khol. La Mona Lisa de Amarna en sólido policromado. Deshonesta exiliada. Sol del desierto relegado al frío prusiano. Ruina abrasada. Viaje interrumpido. Mutilada. Saqueada. Firme esperanza en el descanso en paz.

4.12.07

Unidad


El módulo espacial y automator son todo uno. El asistente de automatización personal se encuentra unido a su nave en perfecta simbiosis, como un piloto a su Leviathan, la nave viviente más grande del universo.

Cuando uno se debe enfrentar a un viaje de decenas de años por el espacio debe escoger bien a su acompañante. El módulo azureus aceptó, sin dudarlo, a automator en su puesto de mando, hace ya 336 lunas serilianas. Llevar el control de una criatura biomecánica sólo debe realizarse cuando existe una compatibilidad absoluta entre ambos seres, y en este caso la unión fue perfecta.

La fractura en la red neural cósmica no podía pasar desapercibida a ninguno de los dos. La comunicación que había comenzado con otras mentes suponía un riesgo, pero a la vez una oportunidad para el binomio. Mientras automator indaga, azureus consiente e interfiere la señal para evitar ser detectados.

Ninguno sabe qué les deparará su nuevo viaje. La puerta está abierta. Ahora sólo queda esperar.

2.12.07

La sirena


Hay días que están hechos para descansar. Días en los que lo mejor que se puede hacer es desconectar y dedicar tiempo a uno mismo. Leer, ver una película, escuchar música, pasear... Pasear al lado del mar, con el aire humedo pegando en tu cara y una sonrisa por dentro al sentir la inmensidad de lo que ves. Ese océano infinito cargado de magia y misterio que sobrecoge y aporta esperanza.

En uno de esos paseos, en un escrutinio del horizonte salado, algo me entró en los ojos. Lo primero que pensé fue en la arena. Una pequeña partícula de concha. Los lavé, eché colirio, apliqué compresas... Pero la molestia seguía allí.

Como el problema persistía decidí visitar a un especialista. Un gabinete oscuro y el deseo de devolver la calma a mi mirada. Se sentó frente a mí, apoyé la barbilla y observó a través de su curiosa máquina. Las luces cambiaban, los colores iban y venían y la prueba parecía no tener fin.

De golpe todo se detuvo. Se apartó y me dijo:

- Tiene usted una sirena en un ojo.
- ¿Una sirena?
- Así es, en el fondo de ese mundo que habita en sus ojos hay una sirena intranquila, es ella la que le causa la irritación.

Pues vaya, una sirena en un ojo... Yo sabía que en mi mirada, en lo más profundo, vivían seres que rara vez se dejaban ver. De todos es sabido que en esa localización abisal, donde el agua es negra y no azul, existen todo tipo de criaturas y monstruos fantásticos. Años atrás, un oftalmólogo amigo de mis padres me había recetado el uso de gafas porque un enorme cachalote estaba en continua pugna con un calamar gigante. Menuda faena. Y, desde aquel día, condenado. Pero una sirena... ¿Qué hacía allí?

Salí de la consulta pensativo. Pobre sirenita... La escuchaba cantar dentro de mi cabeza con un ritmo decadente, agónico, y yo cada vez veía peor.

Decidí volver al mar, a pasear esperando que la oyese algún barco cercano, algún marino sin rumbo que me pudiese explicar como ayudarla. Y el viento soplaba y soplaba. El viento frío de diciembre azotaba de nuevo mi cara. Y la sirena rompió a llorar. Fue tal la cantidad de lágrimas que derramó que de mis ojos salió una riada rumbo al océano. Y la molestia se desvaneció.

De tanto mirar la inmensidad, sin apenas darme cuenta, la había raptado sin consultar su parecer. Ahora ella volvía a las aguas verdes y azules, de donde nunca debió marchar.

Contemplo el mar con cautela. Ya tengo demasiados universos dentro de mi cabeza. ¿Qué haría yo ahora con una sirena?

30.11.07

El tiempo


(...) De pronto saltó cerca de ella un Conejo Blanco de Ojos Rosados.

No había nada muy extraordinario en esto, ni tampoco le pareció a Alicia muy extraño oír que el conejo se decía a sí mismo: «¡Dios mío! ¡Dios mío! ¡Voy a llegar tarde!» (cuando pensó en ello después, decidió que, desde luego, hubiera debido sorprenderla mucho, pero en aquel momento le pareció lo más natural del mundo). Pero cuando el conejo se sacó un reloj de bolsillo del chaleco, lo miró y echó a correr, Alicia se levantó de un salto, porque comprendió de golpe que ella nunca había visto un conejo con chaleco, ni con reloj que sacarse de él, y, ardiendo de curiosidad, se puso a correr tras el conejo por la pradera, y llegó justo a tiempo para ver cómo se precipitaba en una madriguera que se abría al pie del seto.

De "Alicia en el País de las Maravillas", Lewis Carrol.

29.11.07

Luz para todos


Las luces se encienden en toda la ciudad, como si de faros para seres diminutos se tratase.

Diciembre se abre camino apenas sin darnos cuenta. El frío no llega y cuesta imaginarse en torno a una gran mesa, rodeados de las personas a las que quieres, cuando aún tienes reciente en la mente la imagen de la arena y la sal.

Cuando cae la noche y todas esas bombillas comienzan a brillar algo mágico envuelve las calles. Nuestros días grises, de farolas sin personalidad y estructuras a medio terminar, se transforman en centelleantes noches de olor a invierno. Noches de brillo y color, de compras, de eternas colas con una sonrisa, de cafés pausados y esperanza en algo mejor.

Ilusión, promesas, nuevos propósitos, frío, calor, calor, frío, ojos abiertos ante imágenes desbordantes, más calor, más frío, felicidad.

Apenas quedan unas horas para que llame a la puerta. Yo ya he encendido una vela por si acaso. No quiero que llegue a casa y no estar preparado. Abro los brazos y acojo el final del año.

Satisfacción.




28.11.07

Llegada


Negro. Esa era la visión que tenía automator desde su módulo espacial. Sólo veía negro. Un negro tan profundo que hasta al pobre asistente robótico le daba miedo. Creo que llevaba metido en aquella cápsula unos 28 años, aislado de todo lo demás, en un viaje a un lugar indeterminado atravesando constelaciones, sistemas y galaxias enteras.

Negro. A pesar de la oscuridad se había acostumbrado a realizar todo tipo de actividades sin tener una referencia visible.  Su inteligencia artificial estaba conectada mediante un complejo sistema de comunicaciones a una gran red neural cósmica. Era una conexión entre él y todos los de su serie, que habían sido creados de forma repetitiva desde hacía miles de años.

Negro. Entre lo profundo encontró un día una fisura. Un resquicio en la red por el que poder acceder a cientos de miles de mentes a pesar de no verlas físicamente. Una rotura en la comunicación a la que no estaba acostumbrado. Desde ese momento decidió mantener en secreto su hallazgo y explorar.

Azul. Ahora automator podía ver. Ver más allá de lo que podría haber imaginado jamás. Ver un azul eléctrico y vivo, con seres distintos con los que interactuar. Un gran tesoro que proteger. Una oportunidad para volver a empezar.